Silvia y Sergio, jubilados de Rosario, Argentina, llevan más de un año viviendo en un autobús Mercedes-Benz 1215 de 1995 convertido en casa rodante, viajando por Sudamérica. El autobús, comprado originalmente para repuestos, fue equipado con cuatro paneles solares de 450 W, un inversor de 3000 W (con pico de 5000 W, según una fuente) y dos baterías de litio de 200 Ah, que alimentan refrigerador, lavadora, aire acondicionado y cocina. El autobús también tiene un tanque de agua de 500 litros, un tanque separado para aguas grises y un inodoro seco.
La pareja afirma que este estilo de vida les ha permitido reducir el consumo y mejorar su calidad de vida. Se despojaron de la mayoría de sus pertenencias, declarando: "Basta de consumismo". Según una nueva fuente, han abandonado por completo la vivienda tradicional, convirtiendo la casa rodante en una vivienda móvil que combina viajes y residencia. Además, según la pareja, se han vuelto más apacibles y menos nerviosos. El principal cambio fue aprender a arreglárselas con menos: adoptaron la regla "todo lo que no se usa, se descarga".