Sarah Ward, de 42 años, vive en una caravana con su pareja y sus tres hijos. Antes, sus facturas de gas y electricidad ascendían a unos 585 euros al mes; ahora una bombona de gas de 77 euros le dura más de seis semanas. La familia paga alrededor de 702 euros mensuales por la parcela de la caravana, incluidos agua e impuesto de vivienda, más unos 59 euros de electricidad. Según Sarah, el cambio ha hecho que su presupuesto sea más manejable y, cuatro meses después de instalarse, la familia se ha adaptado al espacio reducido.