En 2017, un médico de la residencia donde vivía Dominique, de 101 años, anunció que le quedaba una semana de vida. Su nieta Fiona Lauriol, con el consentimiento de sus padres, decidió no dejar sola a su abuela y emprendió un viaje en autocaravana por Europa. Dominique, que era incontinente y usaba silla de ruedas, aceptó. El viaje duró hasta su muerte en 2020 a los 103 años. La familia continúa los viajes para concienciar sobre el aislamiento de las personas mayores: unas 600 conferencias, reuniones con 100 diputados, una invitación a la Asamblea Nacional, un encuentro con François Hollande. La caravana de la familia tiene más de 60.000 seguidores en internet.