La crisis de la vivienda está cambiando el significado de la van life, ya que algunos trabajadores en zonas turísticas recurren a autocaravanas y campers ante alquileres que no pueden asumir. Trabajadores de temporada, empleados de hostelería y funcionarios con contratos temporales optan por vivir en campers cuando la vivienda convencional es inaccesible. En los Pirineos, un alquiler puede alcanzar los 1.600 euros, mientras que en Baleares hay quienes viven en autocaravanas porque un alquiler ronda los 1.000 euros mensuales.