En Japón, durante las vacaciones de la Semana Dorada, aumentó el número de viajeros pero disminuyó el gasto medio por persona. El alquiler de autocaravanas se disparó: las reservas de servicios de uso compartido se duplicaron respecto al año anterior. También tuvieron gran demanda alternativas económicas como visitas a hangares de aviones por 900 yenes, con opción de comida a bordo.