Un número creciente de jubilados vende su vivienda para vivir a tiempo completo en furgonetas camper o autocaravanas. Los análisis del sector indican que las personas mayores de 55 años representan una parte importante de los usuarios de este tipo de vehículos. Entre los ejemplos figuran la pareja estadounidense Ray y Nancy y un jubilado británico que vendió su casa por una furgoneta camper con paneles solares. En Francia, muchos jubilados compran furgonetas camper como complemento, no en sustitución de su vivienda. Renunciar a la propiedad reduce impuestos y gastos de mantenimiento, pero añade costes de combustible, seguro y mantenimiento. Los principales desafíos son el acceso a la sanidad, la gestión del correo y el estacionamiento.