En la zona de Montaña Arena, en el litoral sur de Gran Canaria, los visitantes se han instalado en autocaravanas, caravanas y furgonetas camperizadas para soportar la ola de calor. Utilizan ventiladores, hielo y duchas portátiles. Algunos, como Alfonso Umpiérrez, han convertido un furgón frigorífico en vivienda móvil, mientras que otros, como Iván Santana, llevan agua para ducharse. José Sánchez vende pan, hielo y helados a los campistas. Una pareja de Cádiz señala que el calor local es más llevadero gracias a la brisa.