La asociación irlandesa de propietarios de autocaravanas ha respaldado la introducción de "estrictos sistemas de control de acceso y normativas locales" en el condado de Cork para combatir las infracciones de propietarios negligentes. El motivo fueron las quejas de los consejos municipales de que las autocaravanas y caravanas ocupan aparcamientos pintorescos durante varios días, dificultando la visita de los visitantes diurnos, así como casos de estacionamiento peligroso y vertido de aguas residuales.
En Cobh, donde se encuentra el único parque municipal para autocaravanas, se registraron problemas de estacionamiento fuera de las instalaciones y falta de pago. En la playa de Garrylucas, cerca de Kinsale, estos vehículos permanecieron varios días, creando peligro para ancianos y niños.
Un representante de la asociación propuso una tarifa escalonada: 10 euros por 24 horas durante las primeras 48 horas, luego 30 euros por cada 24 horas adicionales, así como instalar una zona para el vaciado de aguas grises y negras y suministro de agua potable.