En Francia, guardar una caravana en una propiedad privada sin trámites está permitido durante un máximo de tres meses al año. Superado ese plazo, se requiere una declaración previa al ayuntamiento, y el plan urbanístico local (PLU) puede prohibir el estacionamiento prolongado en determinadas zonas. La diferencia en los avisos recibidos por dos vecinos se explica por la distinta clasificación urbanística de sus parcelas.