La startup estadounidense Pebble Flow ha desarrollado una caravana eléctrica con un sistema de conducción autónoma para maniobras. La empresa pretende modernizar el mercado de vehículos recreativos, donde hasta el 10% de los hogares estadounidenses poseen estos vehículos, pero la fabricación sigue siendo mayoritariamente manual. El fundador trabajó anteriormente en Apple en módulos para iPhone y en las startups de vehículos autónomos Zoox y Cruise.