El belga Björn Rotsaert, de 46 años, compró en 2025 una Peugeot J5 camperizada de 1992 por 4.000 euros y renovó el interior en dos semanas. Tras varios viajes, llevó el vehículo al Carrec Technocenter para una revisión a fondo. Los especialistas encontraron falta de cubiertas de la correa de distribución, cables eléctricos rozando la correa, fugas de aceite, soportes del motor desgastados y un tubo de freno muy oxidado. Los neumáticos delanteros tenían dieciséis años y la rueda de repuesto databa de 1998. Aunque la furgoneta había superado la inspección técnica belga antes de matricularse, el propietario decidió venderla y comprar otra.