Robson Lunardi y Bel Albornoz, sin formación en construcción, construyeron la casa rodante Araraúna sobre chasis tras encontrar servicios profesionales caros y escasos en Brasil. La minicasa de 27 m² tardó unos 15 meses en completarse y costó R$ 180 mil. Incluye dos dormitorios, sala, cocina, baño seco y sistemas de energía autónoma.