Un jubilado llamado Bernd ha camperizado un Citroën 2CV clásico manteniendo el exterior lo más parecido posible al modelo de serie. En el interior ha instalado una cama de 2,5 metros y una cocina compacta con una pequeña reserva de agua. El coche mide 3,86 metros de largo y la altura interior no llega a 1,22 metros. La transformación es totalmente artesanal, pero permite pasar una noche sin tener que desmontarlo todo.