La portavoz del Ayuntamiento de Palma afirmó que no hay espacio para caravanas ni autocaravanas en la ciudad ni en todo el archipiélago, ni para turistas ni para residentes que las usan como vivienda por los altos precios de la vivienda. El Consistorio se niega a habilitar infraestructuras (baños, depósitos de residuos) y apuesta por reforzar la vigilancia y sancionar. En las últimas semanas se han incorporado nuevos agentes de Policía Local para controlar los puntos de concentración de estos vehículos.