La ciudad de San Diego intensificó desde julio la aplicación de una ordenanza que prohíbe el estacionamiento nocturno de vehículos de gran tamaño. Personas sin hogar que viven en autocaravanas acumulan multas de cientos de dólares, mientras que el lote de estacionamiento seguro alternativo ofrece 120 plazas pero registra baja ocupación, según datos oficiales.