En Palma, el aparcamiento de las piscinas municipales de Son Hugo alberga más de 100 caravanas, según sus residentes, frente a las 60 del año pasado. Personas como pensionistas y familias viven allí por la crisis de vivienda. Proponen que las administraciones habiliten espacios regulados con servicios básicos, por los que pagarían un alquiler, pero consideran insuficientes las 323 viviendas de protección oficial anunciadas.