El estacionamiento prolongado de autocaravanas en comunidades residenciales y vías públicas está causando tensiones sociales. El problema se agrava porque los vehículos, clasificados legalmente como automóviles, ocupan el doble de espacio pero las normativas no lo reflejan. Algunos ayuntamientos reciben quejas recurrentes sobre riesgos en zonas escolares y para vehículos de emergencia.