Las ventas de vehículos de ocio nuevos en Francia superaron las 25.000 unidades el año pasado, y se vendieron 67.000 de ocasión. La subida del precio de los carburantes podría frenar el sector, pero los fabricantes ofrecen soluciones híbridas. En el salón de Le Bourget se presentaron modelos con un consumo inferior a 7 litros a los 100 km, aunque el principal problema sigue siendo el peso de los vehículos en configuración eléctrica.