Una campaña jordana, en cooperación con organizaciones benéficas locales, está implementando un proyecto para producir e instalar casas móviles tipo caravana directamente en la Franja de Gaza. El proyecto proporciona viviendas urgentes a miles de desplazados que perdieron sus hogares debido a la guerra.
Los módulos se producen localmente, lo que acelera la logística y crea empleos. La distribución sigue un orden de prioridad: casas completamente destruidas, familias con niños, enfermos y ancianos. El proyecto enfrenta escasez de materias primas, condiciones de seguridad complejas y una infraestructura débil, y sigue siendo una solución temporal hasta la reconstrucción.