Los propietarios del camping Villas Caravaning, en Cartagena, reclaman un cambio en la administración debido al deterioro de las condiciones más de un año después del cierre del camping para la explotación turística. Según Juan García, presidente de la Asociación de Vecinos, la inseguridad, la okupación y la falta de servicios se han agravado; no hay aseos colectivos en funcionamiento y los servicios de vigilancia y seguridad están en el aire. Durante el verano, los vecinos se quedaron sin piscina, sin vigilancia y sin aseos colectivos. Alrededor de 961 propietarios de unos 1.300 han solicitado contadores individuales de agua. Este jueves se celebró una audiencia previa en los Juzgados de Cartagena; anteriormente el juez no aprobó medidas cautelares y la semana pasada se presentaron nuevas. El juicio previsiblemente no tendrá lugar hasta el próximo año.