Un empresario de Crewe, Stephen Astbury, fue declarado culpable de fraude en conversiones de furgonetas a autocaravanas. Según una fuente, defraudó a dos clientes y a un proveedor por más de £15.610; según otra, defraudó a clientes por £14.590 y a un proveedor por £1.000, recibiendo 12 meses de servicios comunitarios y una multa de £15.610.
El tribunal lo condenó a 120 horas de servicios comunitarios y le ordenó pagar una compensación. Los términos exactos de la sentencia varían según la fuente.