El parking de Lakua-Arriaga, en Vitoria, se ha convertido en un punto de conflicto entre propietarios de autocaravanas y vecinos del barrio. Los dueños denuncian multas municipales por estacionar sobresaliendo parcialmente de las plazas, mientras otros vehículos grandes no son sancionados; el área específica para autocaravanas tiene un límite de tres días y una tarifa de unos 10 euros por noche. Los residentes afirman que los vehículos de grandes dimensiones ocupan espacio durante meses, dificultan la circulación y la visibilidad, y que algunos propietarios no residen en la zona.