El 29 de abril de 2026, una comitiva judicial llegó para desalojar un asentamiento ilegal de caravanas en la zona de Can Misses, en Ibiza. A la llegada, el asentamiento estaba prácticamente vacío: solo quedaban tres personas recogiendo sus pertenencias. Es el sexto asentamiento ilegal desalojado en Ibiza desde 2024.
Previamente, el 21 de abril, se planeaba el desalojo de otro asentamiento ilegal, Sa Joveria. Los residentes afirmaron no haber recibido notificación oficial y que no se irían. Una residente, Lucía, trabaja como limpiadora en un hospital pero su salario no alcanza para el alquiler; dice que vive mejor en una caravana equipada con agua y paneles solares que en una habitación alquilada por 1.000 euros. Otro residente, Amaya, alquila una caravana por 450 euros al mes, más barato que un piso, y tampoco había sido notificado del desalojo.
En marzo, el Ayuntamiento de Ibiza notificó a los residentes del asentamiento de caravanas que debían desalojar el terreno privado antes del 29 de abril. Unas 80 personas, incluida Elena Núñez, pidieron una parcela alternativa, amenazando con sacar las caravanas a la calle en caso contrario. Según Cruz Roja, en julio del año pasado había 1.200 personas viviendo en 655 viviendas no convencionales en la isla.