Basado en fotos de archivo, el artículo describe la historia del campamento en Hungría, desde 1958, cuando se abrieron los primeros campings en Tihany y Balatonfüred. En los años 60 comenzó el desarrollo masivo de infraestructura: cocinas comunes, duchas y suministro de agua. Hungría, como productor de aluminio, fabricaba equipos de camping: hornillos, sillas, mesas y tiendas. Acampar era caro: el boleto diario costaba unos 10 forints, y con equipo el doble, mientras que un vale SZOT con tres comidas al día costaba 15 forints. Tras el cambio de régimen, la popularidad del camping disminuyó y muchos lugares fueron cerrados o reconstruidos.