Tres historias de vida en autocaravana: Jane Post, de 81 años, vive en un campista en el terreno de su hija en Florida; una británica de 26 años convirtió una Ford en un hogar rosa; y una pareja estadounidense viaja desde hace seis años mientras trabaja a distancia.
Jane Post, de 81 años: independencia cerca de la familia
Jane Post, de 81 años, vive en una pequeña autocaravana en el terreno de su hija menor en Florida. Se mudó allí en 2020 después de que mantener su casa anterior se volviera una carga. Post destaca la practicidad del espacio compacto y la posibilidad de vivir de forma independiente mientras permanece cerca de su familia.
Joven y audaz: campista rosa por 85.000 libras
Una residente británica de 26 años gastó unas 20.000 libras esterlinas en convertir una furgoneta Ford en un espacio habitable. Sus gastos mensuales son de aproximadamente 675 libras, muy por debajo del costo promedio de una hipoteca en el país.
Trabajo remoto en la carretera: una pareja estadounidense
Una pareja estadounidense vendió su casa y su barco para vivir permanentemente en una autocaravana de 13 metros. Gastan entre 1.000 y 1.300 euros al mes en estacionamiento y más de 4.000 euros en conectividad, trabajando de forma remota hasta 60 horas a la semana. Ahora han comprado un terreno en Texas para crear su propia base.